domingo 1 de noviembre de 2009

Tenere

Su palpitar se había condenado al repique del reloj; desde el momento en que la plata resbaló de entre sus manos y por primera vez había olido el incandecente veneno que emanaba de su interior.

”¿Aceptas el trato?” Se vistio de terno negro al dibujar una socarrona sonrisa atravez de sus labios. Un sombrero de copa adorno su rojo cabello y el bastón hecho de cualquier cosa que no fuese oro fue la última gota de elegancia.

Parecía emocionado; más que todo excitado por la idea de que el menor con ferviente fé lo recibiera.

Cargaba una cruz contra el pecho, y el reloj de plata fuertemente apretado en una mano.Eso no te serviraY con un leve impulso lo había aprisionado contra la pared. Con el olor a rosas saturando sus sentidos y el peso del mayor oprimiendo su cuerpo.

Su melena roja lo mareaba, y el pecho desnudo sin corazón helaba su sangre.

Sin latido ni calor.

“¿Acaso no sabes que también tenemos sentimientos?”

“Oh, no sabía que te dejaban dormir”

“Es un lujo” Se acomodo en oprimido sillón en el que estaba; cabizbajo y con ojos cansados “No deberías de acercarte tanto”

“Ya te lo he dicho; ninguno de tus artificios sirve conmigo. Ni tu agua bendita o tu mugrosa cruz. Ya no eres un niño, deberías entenderlo ahora.”

Sebastian huyó a su mirada pero el pelirrojo le obligo a volver a verle. Sus pupilas verdes lo perforaban cual juguete y una relamida de labios bastó para que el pelinegro palideciese aún más; sintiendo el corazón detenerse como en ese entonces.

“Belial” llamó y al instante su mano se estuvo paseando por el cabello; buscando los diminutos cuernos por las hebras rojizas y tanteando la cola con cierta inseguridad.

El demonio se hechó a reír “¿Todavía te doy miedo? ¿Después de lo mucho que hemos hecho?”

Su mano aprisionó a la del exorcista y se dejo sentir el frío sabor del metal. Belial nunca aprendería, no importa cuantas veces se lo repitieran: Yo si muerdo la mano que me da de comer.

”Nunca estas feliz de verme Sebbis

“No me llames así” Y nuevamente intento desviar la mirada, encontrandose cara a cara con el demonio de cabellos rojos “¿Para qué haz venido a fin de cuentas? ¿No has comido ya?” Extendio su muñeca, marcada por comidas anteriores, pero fueron sus labios lo que Belial busco.

Encogido en un sillón.

Con todo el peso del dios del sexo y la lujuría sobre él, Sebastian Michaelis maldijó el día en que se había tentado en comprar aquel artefacto:

Un reloj de plata.

Ciertamente había escuchado una voz –su voz-, pero nunca se había imaginado que desde el momento en que había posado sus ojos sobre él, un demonio egoista lo había condenado de la noche a la mañana con el solo deseo de procamarlo como suyo: Y esto incluia serle devoto y fiel. Entregarse a él en carne y sentimiento mas no en alma.

“Estoy a tus servicios” se ofrecio con una dulce voz al oido “¿Cómo puedo entretenerte?”

“¿Qué otra cosa sabes hacer? ... Aparte de dar placer

Belial arqueo una ceja divertido y se hecho a reír jovial y campante “¡Me halaga tanto interes! En especial si eres tú, Sebastian. Estoy enteramente a su disposición”

“¿Enteramente?”

“Cada centímetro de mi cuerpo” Sebastian casi pudo saborear la sonrisa que en ese instante se había formado en la boca de Belial.

Todo era un interminable círculo vicioso.

“¿Cada centímetro? ¿Cualquier cosa que pida?”

“Cualquier cosa”

Cualquier cosa” repitio el pelinegro como si la palabra fuese oro; una mirada basto para invitarlo, separar los labios y exigir lo que en ese momento era suyo “Belial besame; y es una orden

Los ojos verdes destellaron ante esta última palabra, y es que todo esto era parte del contrato.

Belial se volvería el más fiel esclavo de Sebastian Michaelis con la única condición de cumplir su capricho cuantas veces él lo pidiece.

Claro esta que ni la arquediocesis ni el conde estaban al tanto de todo esto.

Atrapo su boca en un instante fugaz que bastó para encender la llama.

“¿Sebastian?”

El beso junto con el demonio de piel morena se esfumaron en una nube roja ante sus ojos; apareciendo en su lugar el joven conde, quien en bata de vestir a tan altas horas de la noche lo había ido a buscar con la tonta excusa de querer algo de té.

“Que no se te olvide” regaño peculiarmente molesto el conde en su camino a la cocina “Que hasta que todo esto acabe me perteneces a mí y solo a mí”

Sebastian estiro su boca en la sonrisa de vampiro que tanto lo caracterizaba:

“Cada centímetro de mi cuerpo"


domingo 10 de mayo de 2009

Something Inside


Song

When the one thing you're looking for
Is nowhere to be found
And you back stepping all of your moves
Trying to figure it out
You wanna reach out
You wanna give in
Your head's wrapped around what's around the next bend
You wish you could find something warm
'Cause you're shivering cold

Era como si se llamaran mutuamente el uno al otro.
Guiándose a ciegas a través de un mar de adversidades.
Hasta que un día cayeron en el hoyo del destino y sucedió algo tan tonto como el amor a primera vista; “You´ve the smell of birth
Y con una sonrisa Chessire invitó a Alicia a un mundo que ella desconocía.

It's the first thing you see as you open your eyes
The last thing you say as your saying goodbye
Something inside you is crying and driving you on
It's the first thing you see as you open your eyes
The last thing you say as your saying goodbye
Something inside you is crying and driving you on
'Cause if you hadn't found me
I would have found you
I would have found you

Grow up faster!
What is that suppose?
Le urgía el momento en que ella creciera para poder estar juntos; lo anhelaba, hasta el momento en que se lo plantó en cara y ella simplemente batió sus pestañas como duo de mariposas, y ladeó la cabeza sin entender.
El gato escondió nuevamente su rostro entre las piernas y simulo dormir; simplemente para estar con ella.

Como hubiese deseado que esa noche fuese eterna.

So long you've been running in circles
'Round what's at stake
But now the times come for your feet to stand still in one place
You wanna reach out
You wanna give in
Your head's wrapped around what's around the next bend
You wish you could find something warm
'Cause you're shivering cold

Había vivido 17 años sin ella; ¿¡Por qué ahora que la conocía, y la tenía lejos, la vida se le hacía tan insoportable!?
Como si respirar sin ella no tuviese sentido.
Y cada minuto, fuese toda una vida desperdiciada.

La llamaba con música.
Desgarrándose el corazón por cada nota tocada en su violín; esperando el momento en que ella apareciera, y con su sonrisa lo iluminara todo.
I want to hold you

It was your first taste of love
Living upon what you had

“Durante toda mi vida; tu has sido la pieza que faltaba”

It's the first thing you see as you open your eyes
The last thing you say as your saying goodbye
Something inside you is crying and driving you on
'Cause if you hadn't found me
I would have found you
I would have found you


Se encontraban mutuamente cuando más se necesitaban; negando lo obvio y sonriendo a escondidas.
Esperando secretamente el segundo, en el que de los labios de uno se desprendiese, esa palabra tan sagrada para todos: “te quiero”

jueves 16 de abril de 2009

Coincidencia.



Le gustaba más la ciudad cuando esta se atestaba de nubarrones negros y asustaba a gente con truenos y relámpagos.

Porque era costumbre, desde el momento en que pisara fuera de donde quiera que este, caería la primera gota. Y eso era lo que más le fascinaba:
Ser víctima de la madre naturaliza durante los días deprimentes.
Cuando no escampa y las gotas son suaves y gordas, pesadas y frías. Mancilladas de smog y burguesía; ínfimamente incomparables con las del campo. Que son delgadas y duelen como agujas; que hacen que te enmugres en lodo y enciende el aroma a humedad.


Por eso cuando salía al campo iba armado con un paraguas: siempre llovía. Lo pronosticasen o no.
Apenas pisase territorio mundano todos voltearían a verle, sabiendo que traía malas noticias, y probablemente maldiciéndolo; o al menos eso era lo que siempre le decía la chica de coletas que lo acompañaba exclusivamente para esos encargos y de la que nada sabía.
"Saben a que vienes..." Era lo que siempre repetía al bajarse del vehículo y arreglarse su arruinado vestido.

Tal vez por eso también amaba la ciudad.
Porque nadie era supersticioso ni mundano y nadie creía en nada. En donde los fantasmas no los visitaban por las o hablaban por los gatos; ni donde te sacaban a patadas simplemente por tener el cabello tan rojo como el fuego o te llaman el hijo del demonio.


Una gran y espesa gota caliente cayó entre sus ojos; y estos se abrieron con asco.
"Sabes, eso no es nada femenino" gruño restregándose el rostro con cierta impaciencia "Ni para que decir asqueroso..."
La fémina simplemente estalló en carcajadas y empezó a llamarlo melódicamente: "Llegaremos tarde~ ¡Vamos Nikholas!" repitió una vez más al tomarlo del brazo y tirar de él "Llegaremos tarde"

En cuanto a él; lo único que le importaba era que había sido atacado por el escupitajo más grande de su vida... le importaba un cuerno si llegaban tarde o no.

miércoles 15 de abril de 2009

Nostalgia.


Es el lugar al que todos anhelan volver al menos una vez en su vida.
En donde el tiempo se ha detenido y nada ha cambiado.
Donde siempre te esperan con los brazos abiertos y una sonrisa; Donde siempre serás el primero y el mejor.

Donde desayunan delicias y la sopa te calienta el alma.
Perfecto para tirarse al pasto después de una limonada y dejar que las hormigas se te trepen en fila hasta la comisura de tu boca, para espantarlas con una sonrisa y mentirles con que el suelo se esta abriendo.
Donde tu primer amor será siempre el verdadero y la noche se convierte en carnaval.
El lugar perfecto para escuchar, al viejo abuelo sus rimas citar para dejar el corazón expuesto, y empezar a llorar.

Donde te recordaran siempre un héroe y cual niño volverás a soñar.

Ese lugar al que todos nos encanta llamar hogar.

sábado 4 de abril de 2009

Modestia.


7 mueren en incendio

No es que haya empezado mal el día, pero esto simplemente lo empeoraba.

Tampoco es que le molestara tomar el micro, después de todo se consideraba una persona humilde… alguien no con el suficiente presupuesto para costearse esos lujos innecesarios, pero si con la vitalidad para recorrerse la ciudad a pie si así le apetecía.

La siguiente noticia estampada en su rostro colmo su humor; cosa que no hubiese pasado si el conductor no hubiese ejecutado esa maniobra suicida que agitó a la gigantesca ballena metálica y provocó que chocase contra el hombre de negocios que leía atento el periódico frente suyo:

Y las personalidades famosas no se salvan de este tipo de escándalos.

Actrices, deportistas, cantantes y hasta políticos han tenido grandes líos por no hacer sus pagos como deben, o simplemente por no pagar…

Cómo odiaba que se lo restregasen en cara; especialmente de forma literal.

No era su culpa que sus excéntricos y bonachones jefes siempre le asignaran casos sin importancia, como el de una panadería o una tienda de electrodomésticos… un salto suicida o un robo en un oscuro callejón.

Como cualquier humano, estaba harto de la misma rutina. No era fanático del exhibicionismo y el escándalo; pero amaba resaltar. Era por eso, que aunque el trabajo fuese mínimo siempre lo realizaba a la perfección: Determinando, recaudando y controlando los tributos internos; Esperando pacientemente a que el momento llegara, y que la luz por fin apareciese.

Se bajo en la siguiente parada, maldiciendo entre dientes a la bestia del volante y tarareando la canción de esa mañana.

Entrando al Café y pidiendo el mismo desayuno de siempre.

lunes 30 de marzo de 2009

Tabla de Imagenes :: Migajas de Vida.

1. 2. 3.


4. 5. 6.
7. 8. 9.
10. 11. 12.
13. 14. 15.

Fandom
Original
Personaje
Nikholas Piliphe
Rating G {Supongo~}
Nota de autor Tabla de personaje; necesito moldearlo antes de su debut. Así que, que mejor que una tabla para jugar con él un rato...
Auspisiado Fandom Insano {LJ}

jueves 26 de marzo de 2009

Minimalista.

Su reducido departamento nunca le dio el privilegio de albergar uno.

En una esquina estaba la cama, la otra daba al baño; un pequeño comedor con ventana ocupaba la tercera y la puerta era la única vía de salida.

También le hubiese gustado un pequeño balcón para deleitarse de la ciudad por la mañana a la par con su café. Pero sabía que no habría tiempo y ese momento nunca llegaría; que nunca podría ver la niebla esfumarse con el pasar de la gente, o arrojar accidentalmente retazos de comida a todo quien que se atreviera a insultarlo y agitar su puño en el aire con malicia: gajes del oficio.

¡Su refrigerador era incluso más basto que su habitación!

Y también lo usaba como mesita de noche, junto a su cama. Guardaba los libros en la planta baja junto a los vegetales para mantenerlos frescos. Una almohada que soportaba sus mordidas por cada reprimenda, y tres litros de Coca-cola para ahogar las penas.

En su armario vivía un gato, que se colaba a la hora del desayuno y dormía entre la ropa sucia hasta la del almuerzo: Regresaba a casa para la cena.

Tal vez debería pedirse un aumento en cualquiera de los dos trabajos o exigirse una mejor vivienda. También podría mudarse con quien siempre se lo había propuesto, pero sería complicado: Seguiría queriendo su piano.

Y no porque fuese un apasionado por la música o un simple melómano, no.

Simplemente porque asi tendría espacio para el televisor, o una buena mesa de trabajo. Asi no tendría que quedarse hasta altas horas de la noche en el pequeño Café, peleando con su dueño por lo desorganizado de su cubículo y su vejestorio de computador.